Muchos vendedores creen que las devoluciones son solo un problema logístico. Pero en realidad son una variable estratégica de experiencia de cliente.

3/26/20261 min read

Desde el 8 de febrero de 2026, Amazon exige que todos los vendedores en EE. UU. con pedidos gestionados por el vendedor (FBM) utilicen el programa de etiquetas de devolución prepagadas, eliminando la antigua excepción para productos de gran valor.

Muchos vendedores ven esto como un problema de costes. El error es analizarlo solo desde esa perspectiva.

Amazon no está optimizando el coste del vendedor. Está optimizando la velocidad del reembolso y la experiencia del cliente.

Con este cambio:

El cliente recibe automáticamente una etiqueta de devolución

Se elimina la fricción en mensajes con el vendedor

El ciclo de reembolso pasa de 14 días a aproximadamente 7 días

Desde una perspectiva estratégica, esto tiene implicaciones claras para marcas y distribuidores que operan FBM en EE. UU.:

Mayor presión sobre el control de devoluciones

Necesidad de procesos internos más rápidos

Mayor importancia del análisis de motivos de devolución

Los vendedores que solo reaccionen al cambio verán subir sus costes.

Los que lo integren en su estrategia usarán los datos de devoluciones para mejorar listings, packaging y expectativas del cliente. En Amazon, las políticas raramente son solo operativas. Casi siempre son señales de hacia dónde evoluciona el marketplace.

La pregunta clave es:

¿Tu operación está diseñada para minimizar devoluciones… o solo para procesarlas